CAMINANDO CON JESÚS A LA LUZ DEL EVANGELIO: UN PROGRAMA AL SERVICIO DE LA PALABRA DE DIOS

0
287

Por más de una década, este espacio de reflexión religiosa se ha consolidado como parte fundamental de la programación de Chiloé Red 25, llevando el Evangelio a hogares que no pueden acceder fácilmente a la Palabra de Dios.

Por Equipo Chiloé Red 25

Hemos querido dedicar una nota a un programa que en silencio se ha ido consolidando como parte de la programación de Chiloé Red 25. Son más de 10 años en donde su director, José San Martín, ha cuidado que la fe no esté ausente de la pantalla local. A continuación, este laico comprometido nos cuenta parte de la historia de este programa y comparte algunas reflexiones sobre su misión evangelizadora.

¿Cómo surgió la idea de crear este programa? ¿De quién fue la idea?

Fue una iniciativa personal. Sentía que el canal de televisión debía contar con un espacio religioso permanente, independiente de que desde los inicios del canal siempre ha estado presente la transmisión de la Misa los días domingo. Consideré importante ofrecer un espacio distinto, dedicado exclusivamente a la reflexión y al anuncio de la Palabra.

¿Cuáles fueron las principales motivaciones para crear este programa?

La principal motivación fue crear un espacio religioso donde se pudiera hablar de Cristo, de este Jesús que tanto nos ama. Incluso cuando aún no existían muchas plataformas digitales, el canal ya generaba este tipo de espacios.

En sus inicios, alrededor del año 2006, el programa consistía en diálogos con sacerdotes, donde yo cumplía un rol muy sencillo: el de moderador. Luego tuvo un tiempo de receso y fue en el año 2011 cuando se retomó de manera constante, adoptando el nombre “Caminando con Jesús a la luz del Evangelio”.

Pienso especialmente en muchas personas que están enfermas, postradas en una cama, o que por distintas razones no pueden acceder con facilidad a la Palabra de Dios. Podemos recibir la Eucaristía una vez a la semana, pero ¿qué ocurre los otros días?

Cuando comenzamos a transmitir por Canal 25, se celebraba la Santa Misa los días jueves a las siete de la tarde. Al dejar de realizarse esa celebración litúrgica, decidí instaurar este programa precisamente en ese horario, con el propósito de proclamar la Palabra de Dios, tal como Él nos lo pidió.

Creo firmemente que este programa ayuda a evangelizar y a mantener viva la Palabra de Dios. Dios puso en mis manos este medio de comunicación por una razón, y estoy convencido de que nada ha sido al azar. Es una misión, no solo personal, sino también de todos quienes se han ido sumando a este proyecto.

¿Cuántos años lleva al aire este programa y cuál ha sido su aporte a la comunidad local? ¿Refleja un nuevo modo de evangelizar?

Considerando los distintos períodos del programa, la Palabra de Dios se ha proclamado a través de este espacio durante aproximadamente 14 años.

El principal aporte ha sido que, al ver a laicos compartiendo la Palabra y hablando de Dios, se ha ido perdiendo ese temor tan común de pensar que, si no lo dice un obispo o un sacerdote, no tiene el mismo valor. Desde la mirada de la fe, el valor es el mismo, porque es Cristo quien habla a través de su Evangelio. Nosotros solo somos instrumentos.

Tal vez los sacerdotes pueden profundizar o “adornar” más el mensaje, pero los laicos también podemos expresar aspectos que otros no ven, siempre desde una mirada cristocéntrica.

Más que marcar una tendencia, creo que el programa demuestra que Dios nos creó libres y que, con plena libertad, podemos hablar de Él y de su Palabra sin miedo. Eso anima a otros a atreverse, a tomar iniciativas, y a comprender que todos los cristianos estamos llamados a evangelizar.

¿Cuál cree usted que es el sello o la particularidad de este programa?

Siento que cada programa va dejando un sello único, que lo aportan las personas que participan, según su fe, su sabiduría y su convicción respecto a la Palabra de Dios. Todo se da desde la disposición de un corazón entregado a Dios. Si fuera solo una opinión personal, diría que, por alguna razón, Dios ha querido que este programa se realice y se mantenga en el tiempo.

En Chiloé, ¿por qué cree usted que no existen más iniciativas de este tipo? ¿Qué pasa con los jóvenes?

Creo que existe una falta de compromiso, especialmente entre los jóvenes, pero esto viene desde hace mucho tiempo. Falta compromiso en el trabajo concreto, en el “terreno”, por parte de quienes debieran impulsarlo. Muchas veces somos repetitivos en las actividades, vivimos programando cosas que año a año son prácticamente las mismas, y siento que no estamos saliendo verdaderamente al encuentro del Señor ni de las personas.

¿Cómo le gustaría que se proyectara el programa en el futuro?

Me gustaría que creciera en audiencia, pero sobre todo que quienes lo vean puedan hacerlo suyo. Sueño con que llegue al corazón de las familias, al menos una vez a la semana.

A futuro, quizás el programa podría ser más breve, pero transmitirse más días a la semana, de modo que se sienta verdaderamente la presencia de Jesús en quienes lo ven. No me parece necesario cambiar los rostros, pero sí creo que el programa debe salir, estar afuera.

En algún momento, me gustaría que se pudiera grabar en los hogares de nuestros hermanos y hermanas, llevando la Palabra directamente a sus realidades.

Registro de un programa en época de pandemia. Ni el Covid fue impedimento para hablar de la Palabra de Dios. 
Actualmente son tres personas estables las que conforman el programa: José, Carlos y Javier, tres laicos “de a pie”, como gusta autodefinirse uno de sus integrantes.
También sacerdotes de la Diócesis de Ancud han participado en alguna de sus emisiones.
Otro registro de programas anteriores.

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here