Con 28 proyectos científicos y artísticos, y la participación de establecimientos educacionales de Cochamó, Maullín y Osorno, se desarrolló durante dos días la feria “CienTeArt 2026”, actividad que fue organizada por la Escuela Fronteriza Juan Soler Manfredini de Cochamó.
Realizada en dependencias del gimnasio del establecimiento escolar, la inauguración de la tradicional feria escolar fue encabezada por la máxima autoridad comunal, el alcalde Francisco Donoso Oyarzún, y la directora de la escuela, Geisha Bonilla Cortés.
Los establecimientos pertenecientes a la comuna cordillerana que participaron fueron la Escuela Rural Clotilde Almonacid Olavarría, Escuela Rural Litoral de Llaguepe, Escuela Rural San Antonio, Escuela Rural Río Puelo, Escuela Rural Santa Teresita de los Andes y Escuela Fronteriza Juan Soler Manfredini.
También estuvieron presentes el Liceo Capitán de Fragata Francisco Vidal Gormaz de Maullín y el Colegio Artístico Santa Cecilia de Osorno. La feria contó con la colaboración de la Universidad de Los Lagos, el Instituto de Fomento Pesquero, el Instituto Profesional Santo Tomás y Fundación Chinquihue.
Tras la inauguración de la feria, Geisha Bonilla indicó que ésta “tiene como objetivo promover la investigación científica hacia nuestros estudiantes, pero no sólo la investigación en ciencia, sino también en el ámbito artístico y tecnológico, que se abran nuevas fronteras de conocimiento a través de la investigación que ellos realizan y responder a sus intereses, también. Creo que ese es el principal objetivo que tiene esta feria”.
La docente afirmó que este año participaron todos los establecimientos educacionales de la comuna. “La idea es que cada vez se incorporen más (…). Ojalá que en el futuro la convocatoria sea de carácter nacional y podamos contar con la presencia de otros establecimientos del país”, afirmó Bonilla.
Una de las entidades que participó fue Fundación Chinquihue, institución que ofreció la posibilidad de conocer el trabajo que desarrolla su hatchery en torno a la producción de semillas de moluscos bivalvos, así como las diversas labores educativas y de transferencia tecnológica que realizan.
“Creemos que los niños no sólo tienen que aprender sobre la salmonicultura, sino que hay otras industrias que se están desarrollando, que están empezando a generar ingresos para los pequeños productores y que también son una alternativa”, indicó Jorge Tillería, profesional de la fundación y jefe de la mencionada unidad.
En esa misma línea, dijo que el lugar geográfico en que se emplaza la escuela destaca por ser una zona de captación de semillas de mitílidos. El profesional aseguró que, a pesar de esto último, “también hay algunos productores que están interesados en la ostra japonesa, y es importante que los niños del sector sepan y aprendan a trabajar con estos recursos, que son diferentes y que también pueden generar un desarrollo local desde el punto de vista comercial”.




















